Friday, April 11, 2008

in extenso, Entrevista a Jorge González para Revista Bello Público



En exclusiva, BP conversó con el Sudamerican Rocker:
“LAS UNIVERSIDADES SON UN POQUITO MÁS AVANZADAS QUE GUARDERÍAS INFANTILES”


Por Pía Vargas, Nicolás Rojas y Camilo Espinoza.


Leyenda viva, rock star, la voz de los 80, un hombre polémico, el malo de la película. ¿Cómo referirse a Jorge González? Algunos creen que ha dejado de ser combativo, que ya no los representa. Otros lo ven con nostalgia como parte del pasado (que fue mejor). Y también están los fieles fans, esos que viajan donde sea para verlo interpretar tanto los clásicos de siempre como su repertorio más reciente, y corearlo con el delirio, la euforia y el amor de siempre, el de tantos años. Y es que, por estos días, encontrarse con González no es tan fácil como se cree. El músico, radicado en México hace aproximadamente dos años, realiza esporádicas visitas a nuestro país, acompañado de Loreto, su esposa y compañera musical. En esta ocasión, vinieron para presentarse en la gira Garage Music, esa que convocó a miles de adolescentes (y uno que otro adulto-joven) a diversos balnearios, de norte a sur, para escuchar lo más in del rock made in Chile. Jorge a llegó a encontrarse con este grupo de jóvenes seguidores y entrevistadores con una actitud que sorprendería a cualquier asiduo lector de LUN o La Tercera: sonriente y sencillo, saludando a todo el mundo y con la mejor disposición para conversar y luego, firmar los correspondientes discos y tomarse las fotografías de rigor. Lo humano, lo divino, lo profano, lo debido y lo indebido en esta conversación bajo los árboles de la Quinta Vergara con, para algunos, el padre, para otros, el hijo, ¿o el espíritu santo del rock chileno?.


- Se sabe poco de tu paso por la Universidad de Chile, ¿qué recuerdos tienes de ese período?
Bueno, el recuerdo más claro que tengo es que cuando llegué había un flaco que había sacado como casi puntaje nacional, súper hippiento con el pelo largo y había estudiado montones de año de música, teoría y todo eso. Fue a hacer la prueba especial, y lo rechazaron porque en esa época era súper facho todo. Entonces lo vieron hippiento y dijeron ´ah no, comunista´ y no lo aceptaron. Y, después cuando empezaron las clases, mis compañeros eran bien talentosos todos, pero eran todos hippones, tocaban en bandas de jazz rock o Canto Nuevo y toda la onda. Y yo era el único que tenía la onda como de The Clash y Devo, y como ellos no cachaban nada de eso, salvo Fonseca (Carlos, manager histórico de Los Prisioneros), que tenía una tienda de música, y lo más chistoso es que después que me fui de la escuela montones de compañeros hicieron bandas de esa onda. No por Los Prisioneros, por Charly. Porque cuando vino Charly García con su disco Clics Modernos, que es tan bueno, le dio permiso a montones de hippies para cortarse el pelo y hacer música con cajas de ritmo, y de ahí compañeros míos fueron gente que después tocaron en Cinema, gente que tocó en Aparato Raro, gente que tocó en Upa!, en un curso más abajo venían unos flacos que tocaron en La Ley. Y así de montones de bandas distintas, casi la mitad de las bandas de esa época salieron de ahí.


- En esa época, ¿cómo fue el mechoneo?
Mira, cuando fue la inauguración nosotros andábamos con un amigo pero nos fuimos a la escuela de arte, porque no tenía ninguna gracia ir a la de música. La de arte pensamos que iba a ser más entretenido. Pero obviamente no fuimos al mechoneo, nunca tan giles.




- ¿Cómo recuerdas la experiencia de estudiar una carrera artística en plena dictadura?
En esa época para estudiar una carrera artística no había nada de presupuesto, yo no creo que ahora sea muy diferente porque todo el modelo que implantó la dictadura ahora sigue feliz y sonriente. Hartas veces se suspendían las clases, los profes tenían una actitud bien distante y toda la incorporación de la música que no fuera hecha en Europa entre el siglo XIX y comienzos del siglo XX hasta el año 50, de ahí para atrás no tenía ninguna cabida. Pero había profesores alucinantes, como el profesor Juan Amenábar que tenía grabaciones de música electrónica hecha a comienzos de los años 60 con sintetizadores antiguos y cintas, y que me enseñó cosas muy importantes. De hecho ese profesor es tío abuelo de Cecilia Amenábar, de la DJ; años después supe.
Había un calvito, que no recuerdo su nombre, que enseñaba música con el cuerpo. Entonces escribía las notas en la pizarra y uno tenía que hacerlas caminando, con palmas, a veces tirándose por el suelo, había clases bien interesantes.


- ¿Qué significa para ti haber pasado por la Universidad de Chile?
Bueno, haber pasado por la Universidad de Chile, me sirve mucho para cuando me encuentro con otra gente que estuvo en la Universidad de Chile y decir ´Oh, yo también fui´. También en toda la parte de teoría musical, me sirvió harto porque canciones como la parte de teclado de “Muevan las industrias” la escribí en partituras; se me ocurrió en el metro. Entonces, sí me sirvió para una base teórica que me permitía después conversar con otros músicos, y también tratar de darle una vuelta a las cosas. Como por ejemplo una canción de Belinda del primer disco, también la hice pensando en medios tonos, en hacer armonías que fueran diferentes.


- ¿Cuántos años estuviste en la Universidad?
Estuve un año no más, porque entré el 83 y luego el 84 ya empezamos a tocar con Los Prisioneros y como estaba estudiando música dije ‘Ya soy músico, chao’, y me fui.


- Sobre la educación en nuestro país, ¿qué opinión tienes?
Yo pienso que lo de la educación de nuestra patria ahora es muy caro, porque en Argentina y en México es gratis, inclusive es gratis para los extranjeros. Entonces pienso que es una lata que cobren tanto. Y, por otro lado, yo pienso que son como liceos las universidades, son un poquito más avanzadas que guarderías infantiles.



- ¿Qué te parecen las movilizaciones estudiantiles?, por ejemplo la del año 2006 cuando los escolares salieron a la calle a protestar por el sistema educacional.
Yo me puedo pegar todas las quebradas que sea, pero ese año yo no vivía en Chile. Entonces tampoco es que vi lo que estaba pasando afuera. Y cuando fueron las protestas del ‘84 y todo eso, yo tampoco salía a tirar piedras ni nada. No estaba ni ahí, entonces... no es que no estaba ni ahí con que se fuera Pinochet, pero no me hacía gracia andar corriendo de los pacos y todo eso.
Entonces, ahora que salgan los muchachos a reclamar es un poco vergonzoso, porque deberían ser los más grandes los que salgan, pero los más grandes tienen miedo a perder la pega. Y los que están en el colegio son los que todavía no le tienen miedo a nada.
Como dicen “El estudiante, no le tiene miedo a la muerte”, pero hay una frase que viene antes, no me acuerdo como es.


- En el libro “Maldito Sudaca” de Emiliano Aguayo, hablaste muy bien de Michelle Bachelet. ¿Cómo evalúas su gobierno?
De nuevo voy a lanzar las partes porque yo no vivo en Chile, entonces hablo por lo que sé y me cuentan. Pero la verdad en lo que tiene que ver con los presidentes de Chile, si ellos llegan al poder es porque los apoya la gente que tiene más dinero, y una vez que están ahí ellos tienen que respetar ese apoyo que les dieron. La única manera en que alguien llegue a ser presidente es que los medios de comunicación lo muestren. Si apareciera alguien radical así como Gladys Marín o Allende, los medios de comunicación no dejarían que se convirtiera en popular. Entonces, sólo puede llegar a ser presidente alguien que tenga la venia de los que tienen el poder de antes de que se presente, de cuando ya se está rumoreando que se va a presentar, ahí ya tienen que ser aprobados. Entonces todos los que ocupen la presidencia nuestra van a ser obedientes con los reales dueños del país, que son la gente que se hizo dueña con las privatizaciones y todo eso. Entonces la Bachelet hace lo que puede, y es una tristeza que en las próximas elecciones vayamos a votar por la concertación nada más porque no gane la derecha, porque es el único motivo, porque si está la concertación no van a haber políticas de izquierda ni nada. Entonces igual todos los que llegan a la presidencia, ya sean socialistas, son todos cuicos, entonces en el fondo para ellos es como una cuestión que ven en los libros, no es que lo hayan sentido que tienen que ser leales a lo que ellos crecieron. Si en el fondo igual son cuicos, son primos de los de la DC, son concuñados con los de la derecha. Entonces, de alguna manera, yo creo que la posición política de Chile de ahora es como antes de que se presentara Allende, es como los años 50. Chile retrocedió a los años 50 en términos políticos.


- En el mismo libro tú hablas de que la izquierda chilena ya no existe. Además señalaste tu admiración a Gladys Marín. ¿Mantienes lo mismo sobre la izquierda?, ¿hay una figura en la política actual que pueda seguir con el legado de Gladys Marín?
Bueno, cuando salió el presidente Allende y luego lo mataron quedó claro que la izquierda no puede ganar, porque si gana la izquierda van a matar al presidente. Entonces, ya no va a aparecer ningún candidato verdaderamente de izquierda porque... ¿para qué?.
Y, sobre lo de Gladys Marín, no es una cosa que pasara ahora después que se murió, de la decadencia de la izquierda porque cuando ella se presentó para presidenta, que no me acuerdo cuando fue, fue hace rato (N de la R. 1999), yo la apoyé en su campaña y yo pensé que íbamos a haber montones de los que “Y va a caer”, “y la alegría ya viene” y “el pueblo unido jamás será vencido”, yo pensé que iban a estar todos los flacos ahí, los flacos que los exiliaron, pero no había nadie. Estaba el tío Lalo, estaban los Miserables, estaba Tamara Acosta, estaba uno de los Sol y Lluvia y estaba yo, esos eran absolutamente todos los artistas que estaban con ella, no había nadie más. Todos los demás flacos estaban en la Concertación haciéndose un huequito y toda la onda.


- Sobre la causa mapuche. ¿Qué opinión te merece la represión que han sufrido algunos activistas?
Bueno, es una pena que el propio gobierno de Chile con montones de personas que, yo estoy seguro, saben que están haciendo mal son los que mandan a reprimir y toda la onda. Uno abre La Tercera y dice el 97% de la gente encuestada opina que hay que ponerse duros con los mapuches, entonces la situación es igual que cuando los milicos con ellos, pero ellos no empezaron a luchar por sus derechos recién, llevan muchos años, entonces no los van a botar así como así yo creo, y aparte que son gente que ha probado por distintos modos y gente generalmente muy instruida. Yo pienso que va a suceder el caso de que sí van a triunfar en lo que ellos están buscando, yo no creo que los vayan a derrotar.


- ¿Supiste del reciente asesinato de Matías Catrileo, de la muerte de Rodrigo Cisternas o de la huelga de hambre de Patricia Troncoso?
Sí, sí, claro porque los flacos me envían a mí lo que está pasando y todo eso. Hay harta gente con la que están en contacto.

- ¿Cómo haces para informarte?
Porque me mandan correos, y escriben en el myspace y están en esa onda.


- En el año 2003, cuando estuviste en los MTV Video Music Awards, luego de cantar Bolero Falaz, de Aterciopelados, gritaste “Viva Cuba”, y no te vimos más en la transmisión. ¿Sufriste algún tipo de censura?
No, no me dijeron nada los flacos, no creo que haya habido mala onda, yo creo que les da lo mismo. A estas alturas decir “Viva Cuba” o lo que sea es un saludo a la bandera, no va a cambiar nada. De repente si Coldplay o U2 hablan y toda la onda igual no pasa nada, si hablo yo qué va a pasar.


- ¿Cómo enfrentas la censura mediática?, sabemos que la relación de Los Prisioneros y tuya con la prensa ha sido compleja.
Más mía sobre todo, porque los otros flacos, de hecho hay un flaco en que tocó en Los Prisioneros que le tienen súper buena.


- Por ejemplo, cuando estuvieron en el Festival de Viña 2003, Cristián San Miguel (director de la transmisión televisiva del show) dijo que si ustedes se presentaban era un riesgo para Canal 13, pues podrías ponerte a hablar mal de ellos mismos…
Bueno, mi manera de enfrentar esa censura es que me tuve que ir de Chile, porque si yo hago un disco nuevo no voy a tener ninguna ocasión de promocionarlo. Entonces me tuve que ir, y es una pena que yo no pueda vivir acá porque me encanta Chile.


- ¿Crees que Latinoamérica sigue siendo un pueblo al sur de Estados Unidos?
Yo creo que ahora, más bien es un centro comercial más que un pueblo.

- En “Maldito Sudaca” dices que la batalla entre el bien y el mal la ganó el mal hace rato, y ya no hay posibilidades de reivindicaciones, de luchar. ¿Sigues pensando así?
Bueno, muchas religiones hablan de que en realidad en el plano físico, en el plano de la carne, en general los deseos y la ambición siempre ganan. Pero yo creo en el espíritu, y yo creo que cuando uno se va del cuerpo sí existe algo más allá que es el alma, y que hay una claridad más grande. Entonces pienso que a lo mejor es una manera de aprender, lo que no significa que yo me vaya a poner del lado de rendirme. Pero, por otro lado, yo creo que todo lo que eran las ideas de los movimientos sociales y todo eso son difíciles de mantener porque ahora se necesita hacer llegar eso a la gente, y los medios de comunicación el 99% son de derecha, porque se necesita financiamiento y avisos.


- El duopolio Mercurio – Copesa
Es que claro, no es solamente eso, sino que cuando ya empiezan a ganar dos pesos y hay que pagar sueldos viene la autocensura.


- Tú has dicho que no te sientes un referente juvenil…
No, ya tengo 43, entonces ser un referente juvenil me daría un poco de pena. Me da pena que Bono sea un referente juvenil, es un señor mayor. Deberían estar los pendejos de alguna manera sacando la cara, pero no la sacan. No sé por qué.

- Sobre la música, ¿qué sientes que las canciones de Los Prisioneros hayan trascendido en el tiempo?
Bueno, es un orgullo para mí, o sea ahora fuimos a tocar con Los Updates a Buenos Aires, hicimos un show donde no tocamos nada de Los Prisioneros, ni siquiera llevé la guitarra, todo era nuevo y como “Acaso quieres venir” allá es como un mini hit entre los flacos, porque de alguna manera lo que hacen Los Updates es perfecto para Buenos Aires, como medio electrónico pero también con letras y romántico. Pero después flacos me dijeron que por qué no toqué Estrechez de Corazón o Tren al sur. Entonces, me parece bonito que esa música, viniendo de un país que el último artista que había salido eran Los Ángeles Negros en 1973, haya llegado a tantas partes, me siento súper orgulloso.


- ¿Estás al tanto de los covers que los artistas nuevos hacen de canciones de Los Prisioneros?, Por ejemplo, por aquí anda una cantante joven llamada Mariel, que en vivo toca su propia versión de Que no destrocen tu vida. ¿Tienes algún favorito?
El de Mama Soul de “Estrechez de corazón”, y el de Leo García “Estrechez de corazón” también.


PING PONG

Los Prisioneros
“¿Los Prisioneros?, y se libraron”

Los Updates
“Renovándose cada minuto”

Periodistas
“Una noble profesión hasta que hay que cobrar”

Intelectuales
“Hacen mucha falta ahora, los de verdad”

¿Hippie o Punk?
“New wave”

Teletón
“¿Teletón?, como dije esa vez, una súper buena idea. Y ojalá todo el año hubiera un porcentaje de lo que se hace y lo que gana en la farándula para la Teletón, sería súper bueno. Yo no lo dije de mala onda con ellos, lo dije realmente como es. Y es buena idea”

¿Tren al sur o Aviador a México?
“Las dos canciones, yo toco las dos y las dos me gustan harto”

Víctor Jara
“Uno de los padres de la patria”

Jorge González
“Mi hijo, él se llama Jorge González”

Acomodado en el Rock and Roll
“Una alternativa de vida” .-

AGRADECIMIENTOS / FOTOGRAFÍAS:
- Marco González.
- Camilo Espinoza.
- Luis Ortega.

Saturday, March 08, 2008

No me despierten!

Bastante botado tenía el blog. Es que después de contar la "aventura gonzaliana", ¿qué queda por decir? ¿Hay algo que pueda hacerle el peso? No, definitivamente no.

Llegó marzo, que, como han de saber, es el mes de mi cumpleaños y el mes del reingreso a clases. Ya me había acostumbrado a las vacaciones. Quedan cada vez menos días para entrar y yo empiezo a constatar que necesito más tiempo. Para dormir más, para salir a caminar, para ver a tanta gente que no vi, o simplemente para hacer nada. No quiero, ya no quiero volver.

De vez en cuando vuelven los cuestionamientos; yo creo que es cosa del ocio (que ha sido poco, pero en las noches el tiempo sobra para recordar, planificar, imaginar y cuánta cosa más). Llega un momento en que no sé hasta qué punto tengo yo la razón, y hasta qué punto la tienen ellos ("quienes son ellos?", preguntaría Orlando Bloom, tal como lo pregunta en Elizabethtown). O que no sé por qué la vida se convierte en un continuo demostrar cosas. Demostrar que no eres estúpido, que eres trabajador, que eres buena gente, que eres amable y que nada te afecta. De repente me doy cuenta de que sin quererlo ni estar preparada, tengo que estar demostrando miles de cosas: que soy inteligente, que no soy una inútil, que sé cuidarme. Y que si no lo hago, sólo pierdo yo. Nadie más que yo.

Y de repente, además, leo demasiadas huevadas.

Sunday, February 03, 2008

El mejor día de mi vida


El pasado 27 de enero es un día que se anotó como el mejor de mi vida. Sólo el regreso de mis amados Prisioneros, la Cumbre del Rock chileno y ver volver a Soda pueden hacerle el peso. Sin embargo, siento que este es mucho, mucho mejor.

No todos los días conoces a Jorge González.

Ya... puedo manifestar mi euforia?

Es Jorge, carajo!
Hace poco más de una semana, gracias a mi ahora querida página Facebook, contacté a Los Updates; más concretamente a Loreto. Les escribí para solicitarles una entrevista, y Loreto me respondió aceptando. Me dio su número de teléfono, y yo, superando todos los nervios, marqué, hablé con ella y me dijo “pero tendría que ser en Viña”. Oh, oh... ya, filo. Algo haríamos. La oportunidad de entrevistar al Padre del Rock Chileno es única, y no podía desperdiciarla.




Cabros de la revista, apañan? Camilo (la Distorzzion total) dijo que sí; luego se sumó Cocker. Mientras tanto, y por mail, Loreto me decía que la llamara el mismo 27 a las 12:00, para confirmar. Ese día, Cocker y yo nos encontramos a las 11:30 en el metro Pajaritos. Hueviamos, nos reímos e hicimos hora. A las 12:02 marqué el número de Loreto, y ella me confirmó. Lo conocería! Ahora sólo tenía que llegar a Viña.... Cocker y yo compramos los pasajes y emprendimos viaje.

Durante el viaje, escuchamos música y, como siempre, hablamos un montón de huevadas y nos morimos de la risa. Fue un viaje ameno... yo debería ir en el bus a Cartagua con periodismo! Haré lobby...

Al llegar, hablé nuevamente con Loreto. La cita sería en la Quinta Vergara, luego de la prueba de sonido junto a Gonzalo Yáñez. Luego, hablé con Camilo y nos dijo que fuéramos a la Quinta, para encontrarnos con él. Fuimos, esperamos un buen rato, el cual aprovechamos para pasear, hasta que al fin Camilo apareció. Entramos a la Quinta, compramos algo para comer y nos sentamos, hasta que llegó un tipo en moto, de seguridad, que nos quería echar. Salimos, dimos vueltas, hablé con Loreto y lo de la prueba de sonido se corrió hasta las 17:30. Ya nos íbamos a ir a la playa a hacer hora, cuando se nos ocurrió contactar al encargado de prensa de Garage Music. Fuimos, les explicamos que veníamos desde Santiago y que veníamos a entrevistar a JorgeLove. Justo llegó un bus de Garage, el tipo se subió y nos dijo: “Ya, súbanse para darles las credenciales”... increíble! Eso hicimos, y el tipo (Sebastián Isla) nos las entregó y nos dijo que podríamos entrar a la Quinta y esperar ahí a que Jorge llegara.

Bajamos, mostramos nuestro pase a los guardias y nos sentamos a ordenar las preguntas y hacer la entrevista. Camilo y Cocker estaban babosos viendo la prueba de sonido de Fran Valenzuela... bueno, lo admito: yo también, pero por lo menos podía concentrarme. Luego de un arduo trabajo, terminamos las preguntas y nos pusimos a esperar. Vimos a Sergio Lagos, a Javi Parra, a Nicole. De ahí llegaron Fabrizio Copano y Pedro Ruminot (el Hombre Ardiente). El público, que ya empezaba a llenar la Quinta, gritaba por ellos, les pedían fotos, etc. Cocker, Camilo y yo nos reíamos.

Pasaban los minutos. No pasaba mucho.

Sólo algo. Algo increíble. Marqué el número de Loreto (sí, otra vez, para decirle que teníamos pases de prensa y que estábamos en primera fila), y...

- Aló?

ERA JORGE!

- A... aló... Jorge?
-Sí, hola.
- Hola… hablas con.. Pía...
- Hola Pía, cómo estás?
- Bien.. muy bien, gracias. Yo soy de la Revista Bello Público. Llamaba para decirles que conseguimos pases de prensa, así que estamos en la Quinta, esperándolos.
- Ya, qué bien, nosotros ya vamos para allá.
- Ya... nos vemos entonces. Muy amable Jorge, gracias.
- Chao Pía, que estés bien.

Oh my God. Hablé por teléfono con el Padre del Rock Chileno!
Empecé a reírme, a saltar... Cocker, me contestó él! Camilo, hablé por fono con él!

Volvió a pasar poco. El show estaba atrasado. A esa altura, ni hablar de prueba de sonido.

Fui a hablar con Mariel (la que canta Enredadera. Si no conocen esa canción, bájenla; es muy bella), hablé con Fabrizio, hablé con Lucho (quien probablemente me hueveará por el resto de la eternidad porque, pretendiendo preguntarle dónde estaba Marco, le pregunté si él era Marco), hablé con Marco, el hermano de Jorge. Y Jorge no llegaba. Seguimos esperando. Me encontré con la Ritaliin, conversamos un poco. Última llamada a Loreto, y me dice que vaya al estacionamiento que está atrás del escenario: ahí estaría Marco sacando una maleta. Corrimos; pasamos por el lado de los guardias y nuestras credenciales evitaron que nos hueviaran. Vimos a Marco en el auto. “Marco!”, exclamé. Marco me hizo un gesto de que esperara (más aún! Ya eran como las 19:00 hrs!), y condujo el auto hacia otra parte del estacionamiento, y pasó por una reja custodiada por guardias. Maldición.

Marco desapareció. Esperamos un rato; ya no sabíamos qué hacer. No quedaba nada más que la espera. Hasta que vimos llegar a Marco con un montón de fans. “Cabros, ahí está Marco!”. Seguí mirando hacia donde estaba el grupo, cuando...

- CONCHESUMADRE!- fue lo primero que atiné a exclamar.
- Qué pasa?
- Es Jorge! Ahí está, ahí!


Rodeado por los fans, Jorge había desaparecido.

“Vamos!”. “No, Pía, no nos van a dejar pasar”. “Filo, vamos!”. Nos acercamos a la reja, Marco me vio y me hizo un gesto con la mano, para que me acercara. “Yo?”. “Sí”, respondió, con las manos. “Vamos, cabros”. Mostramos nuestras credenciales a los guardias (“FBI”, les dije) y pasamos. Cuando estábamos más cerca, Marco dice: “Jorge, Jorge, esta es la niña que te va a entrevistar, de la Universidad de Chile”.

Todos
los fans que lo rodeaban se apartaron, y Jorge apareció, sonriente.

Yo, al verlo, sonreí y me tapé la cara con las manos. Los fans dijeron “oooh”. Jorge se acercó, me saludó “Hola, cómo estás”, y me abrazó. Yo, sin creerlo (estoy abrazando mi ídolo, al Padre del Rock Chileno, carajo), dije “bien, muy bien, gracias”.




Una sobremaquillada periodista de no sé qué medio le estaba pidiendo una entrevista. Jorge le dijo “ya, pero ella (yo) primero, porque me está esperando desde hace más rato”. Sonreí con orgullo. La periodista me miró sonriente. Comenzamos la entrevista. Rodeado de sus fans, que grababan y sacaban fotos, Jorge respondió todas nuestras preguntas, habló de la Universidad, de política, de la Causa Mapuche, de Bachelet y de Gladys Marín, de la censura, etc. Yo le preguntaba y notaba cómo mi voz temblaba; lo miraba absorta, escuchando cada una de sus declaraciones. Lo escuchaba con orgullo y felicidad, de haber logrado mi cometido y estar conversando con él.

La entrevista terminó. Le agradecí a Jorge y le pregunté si luego podría venir “El minuto fan”. “¿Qué es El Minuto Fan”?, preguntó Jorge. “Es cuando tú firmas nuestros discos”, le dije. Todos rieron y Jorge accedió. Luego se dispuso a dar las entrevistas faltantes. Hablé con un periodista de la Rock and Pop, con una fan y con Camilo, sobre las fotos. Cuando llegó el momento de la firma, le pregunté a Jorge:

- Cuál es tu disco favorito de Los Prisioneros?
- Mi disco favorito? Corazones
- Ya, me lo firmas, por favor?

Lo saqué de mi bolso, donde estaba junto a todos los demás, y luego de una ardua lucha (todos, pero todos, se agolpaban por una firma), conseguí su autógrafo, al tiempo que le comentaba que también es mi disco favorito. Jorge me dijo “La Voz de los 80 también es un muy buen disco”, afirmación que comparto completamente. Jorge, además, firmó el disco homónimo de Cocker. Después, vinieron las fotos, que el tipo de la rocka, a petición de Camilo, nos sacaba. Ninguna parecía salir bien, hasta que al final, cuando Jorge debía irse, conseguimos una buena. Bueeeena. Me despedí de Jorge y le dije que por facebook le informaría cuando la entrevista saliera publicada. Jorge me sonrió y me hizo un gesto con la mano. Ah, es tan amable! Qué equivocada está la gente que cree que es pesado. Ya listos para irnos, nos pusimos a correr siguiendo a Camilo. Entramos al sector de camarines, llegamos al de Gonzalo Yáñez y nos asomamos. Estaba lleno de gente. Nos encontramos nuevamente con Pedro Ruminot, y no pudimos evitar pedirle una foto. Posamos y seguimos la correría por el pasillo. Al fin encontramos la salida y seguimos al tipo de la Rock and Pop. Salimos mientras Sergio Lagos tocaba. Le pregunté al tipo qué hacía en la Rocka; me dijo que era periodista. Me preguntó qué hacíamos nosotros, le dije que éramos estudiantes. Volvimos al sector del público; ahí estaban los fans que escasos minutos antes habían rodeado a Jorge. Todos con una cara de felicidad que no se la podían, igual que la que tenía yo. Listo, teníamos que irnos. “Pero esperen a que toque Fran Valenzuela y de ahí se van”, nos dijo Camilo, mientras Sergio Lagos empezaba a cantar “the telephone is rinning; is my mother on the phone”. Cocker y yo estuvimos de acuerdo en NO quedarnos; debíamos irnos pronto a Santiago. Vi por última vez a la Ritaliin, y con demasiado orgullo le mostré mi ahora más amado Corazones, con la firma de Jorge. Nos despedimos, y con Cocker nos fuimos hacia el terminal.

Tuvimos que esperar un buen rato para que saliera el bus; estábamos exhaustos, pero así y todo nos reímos y hueviamos durante el viaje. Al llegar a mi casa, la euforia persistía. Prendí el computador, vi tele un rato, escuché música. Pasaron un par de horas, y cuando la euforia comenzó recién a bajar, miré el disco, miré la credencial y pensé en el hermoso día que había vivido.




Y me puse a llorar de alegría.

Sunday, January 06, 2008

Catrileo presente

Hay algo que me duele e impacta: el asesinato de Matías Catrileo a manos de -adivinen- los pacos. Me afecta ver la Plaza Italia y La Moneda rodeadas de pacos dispuestos a sacarle la chucha a quien pretenda protestar por tal cruel muerte. Una muerte que quieren que quede en la impunidad, descargando toda su represión para mantener a raya a quienes se nieguen a callar y bajar la mirada ante las autoridades de -como leí por ahí- la dictadura encubierta en la que vivimos.


Este es nuestro país. La Moneda llena de pacos (que con sus uniformes le hacen honor al bien ganado apodo de Tortugas Ninja, pero en la más brígida) es el signo más poderoso de todos de que aquí, al que quiere quejarse ya ni se le tapa la boca: se le reprime y maltrata sin miramientos. Que esto es una democracia sólo porque cada X cantidad de años podemos ir a hacerle una raya vertical a un papel es una vil y sucia mentira que nos enseñan desde la época escolar. Aquí no te dejan protestar, ni por la tierra arrebatada, ni por los abusos de poder, ni por las balas que terminaron con Matías. Eso es lo que quieren: un rebaño bien calladito que acepte que le suban los precios, que le den una educación de mierda que lo endeude de por vida, que permita que maten a su hermano, padre o vecino sin abrir la boca. Y que no se vengan a quejar, no ven que ellos nos sacaron de la dictadura, ellos nos salvaron de Pinochet. Por favor.

Eso quieren los del gobierno: un pueblo que no hable ni piense, mientras ellos corren cercos y le quitan a los Mapuche lo poco de tierra que les va quedando.

Hace veinte años Los Prisioneros dijeron, en su canción Poder Elegir, que hay gente que está comiendo de tu No saber qué decir. Su fuerza es la ignorancia de todos nosotros. Si es así, lo será mientras no nos decidamos a levantarnos y exigir dignidad.

Ellos quieren silencio. Y eso es lo que no les podemos ni debemos dar.

Thursday, December 27, 2007

Balance 2007 (Para qué esperar al 31?)




El 2007 ya fue. Es por eso que hoy quiero mirar hacia atrás y reflexionar sobre este año de cambios, de experiencias nuevas y de aprender de éstas.


- Cumplí mi sueño de que se hiciera una Cumbre del Rock Chileno, y estar ahí.
- Entré a la Universidad de Chile: la amé, la odié y quise dejarla. Volví a amarla... y aquí estoy.
- Estoy estudiando una carrera que (hay que decirlo) no amo, pero que me entretiene y me gusta mucho, mucho, mucho.
- Al fin cumplí la ansiada mayoría de edad.
- Me enfermé más veces que nunca antes en mi vida. Fueron unas cuatro, en las que estuve realmente mal, dando lástima.
- Este fue el año de las tocatas De Saloonicas: si mis cálculos no fallan, fui a verlos 7 veces. Nada mal.
- El 24 de octubre y luego de ocho años de espera, vi volver a Soda! Junto a la Cumbre, son el evento del año.
- Hice nuevos y grandes amigos: los de la Escuela de Verano, los de saloonicos, los de la U. A todos los quiero muchísimo y de verdad les agradezco su buena onda, apoyo y manera de ser.
- Y me enamoré.


Si hace unas tres semanas me hubiesen preguntado cómo encontré este año, mi respuesta hubiese sido algo tipo: horrible. Ahora, al hacerme la misma pregunta, no sé qué responder. Es cierto que fue un año complicado, con muchos momentos realmente sufridos. Como nunca antes, lo pasé mal. Pero maaaal, lo que es mal. Sin embargo, entre tanto cambio, tanta experimentación, tanto riesgo, tanto acierto y error, saqué cosas buenas, las cuales no puedo ignorar. Sonreí, aprendí más sobre las cosas nuevas que me pasaban, sobre la gente y sobre mí misma. Amé, odié, perdoné. Pude conocerme mejor, sacar fuerzas de donde no las había y seguir adelante. Uno de los hechos más memorables y que me alivia demasiado es darme cuenta de que me salvaré de las hormigas asesinas. Esta vez sí, de verdad. Estoy curada, porque, como ya dije, amé. Comprobé que si me propongo superar los miedos, soy capaz de hacerlo y eso me hace feliz.

Independiente de los errores cometidos, de lo que pudo ser y no fue, lo bueno que gané, debo decir que no me arrepiento de nada. Lo haría todo de nuevo, porque lo bueno (mientras duró) fue hermoso. No importa el sufrimiento que a posteriori trajo; me hizo feliz, y eso es lo que al final queda. Asumo todas mis culpas, pido disculpas a quienes hice daño y disculpo a quienes me dañaron. Ahora espero el 2008, para poner en práctica lo que aprendí y demostrar que todo lo vivido no fue en vano. La conclusión es la misma de siempre: crecí.

Thursday, December 06, 2007

Feliz cumpleaños, Jorge González



Llevo años diciendo que Él es mi ídolo, que es lo máximo, que me cambió, que es un grande.

Pero...
¿Por qué Jorge González?

Jorge me enseñó cómo se es una estrella de rock, renegando del rock y diciendo que éste no existe, es un invento de los gringos. Gracias a Jorge aprendí de la rabia y la adolescencia cuando aún no era adolescente y vivía furiosa ante la injusticia que siempre he despreciado, y aprendí que es posible alzar la voz y rebelarse.

Jorge fue el primero en decirme que la Unión Latinoamericana es más que una estación de metro, porque dividir es debilitar; en palabras de Julio Osses su honestidad brutal hace que den ganas de portarse mal. De decir cosas, de salirse de madre. Y es innegable que su energía me arrastra, me contagia, me ayuda y me alienta.

Jorge es de esas personas que quisieras que fueran tus amigos para siempre, esos que te cuentan sus penas de amor, sufres con ellos y quisieras darles una Pastilla y cantarles Esta es para hacerte feliz; pero cuando los escuchas cantar una canción como Te Amo, comprendes que ya no sufren y te alegras por ellos. Por él. Y me alegro de corazón. Jorge es de los que levantan el puño y te hacen sentir una fuerza libertaria. Gracias a Jorge inicié mi propia emancipación.

Y no lo conozco, pero lo quiero. Lo quiero por todas las cosas que dije; me identifica, sufro y me alegro con él. Lo entiendo, lo defiendo, lo admiro. Marcó mi vida, y eso siempre lo tendré presente. Grande Jorge, y aunque nunca veas esto... FELIZ CUMPLEAÑOS




Wednesday, November 21, 2007

Análisis de PANadería

HAMBRIENTO DE CAMBIOS, EL ICEI QUIERE PAN

Algo grande está naciendo en los pasillos del ICEI. Y, como hace 23 años lo afirmaron Los Prisioneros, ya se siente la atmósfera saturada de aburrimiento. Ante este panorama, un grupo cada vez mayor de panaderos decidió romper el estancamiento e impulsar lo que hoy, felizmente, conocemos como PAN CECo.

El ICEI está hambriento de cambios, y sólo el PAN puede saciarlo y terminar de una vez con la insatisfacción que producen la falta de instancias que den cabida a las distintas visiones, las acusaciones de "desidia" (como si estar en desacuerdo con la postura de la Mesa Directiva fuera sinónimo de apatía... ¡por favor!), las horas de tediosas asambleas que no hacen más que redundar en la falta de acción, la burocracia, la falta de identificación. Ya no más de lo mismo: queremos y necesitamos una verdadera representatividad. Y lo queremos ahora, porque ya no es posible seguir esperando. Mucho se ha hablado de que los cambios que han de producirse en nuestro Instituto son "procesos". Entonces (y teniendo en cuenta la urgencia de nuestras necesidades), por favor que alguien me explique ¿cuántos años deben pasar para que se lleven a cabo los objetivos, las propuestas?

PAN CECo es innovación y frescura (por fin... ¡gracias!). Abundan las ideas creativas y audaces, que se traducen en la creación de los piños, en los mensajes escritos en cartulina blanca, en este blog, en los sueños y el debate diario. Si esto no demuestra que el estudiantado sí tiene iniciativa, ¿qué lo hará? Gente, las ganas sobran. Lo que faltan son (verdaderos) espacios. Y es esto lo que aspiramos a generar.

Hay caras y pensamientos ya repetidos, que ya están añejos y parecen no entender que su ciclo en el poder llegó a su fin. Necesitamos un Centro de Estudiantes salido de las propias bases. El rebaño ha demostrado que, a la hora de decidir, es capaz de ser autónomo y moverse en pos de lo que nos beneficia a todos: justicia, dignidad, una mejor Universidad. Queremos que nos representen, NO que nos manden (o pretendan hacerlo). Un CECo realmente abierto hace posible una participación donde seamos nosotros mismos quienes impulsemos la acción y logremos hacerla efectiva.

Queremos elegir, decidir.
Queremos elegir cómo quieres vivir.
Reclamar, y pelear, y gritar, y dejar de llorar.
Y que nadie aproveche de ti."

"
(Poder Elegir- Los Prisioneros).

Esta misma canción dice que "Hay gente que está comiendo de tu no saber qué decir. Su fuerza es la ignorancia de todos nosotros".

Esta es, precisamente, la situación que no debe darse en el ICEI, en la Universidad ni en Chile. Y no se dará, porque ahí estaremos nosotros trabajando para impedirlo.

Su poder no es ni será nuestra ignorancia.


PÍA VARGAS M.
Cine y Tv, primer año.
Orgía Cultural.

Tuesday, November 13, 2007

De muerte y otras cosas

Seguir siendo autorreferente, contar de mis crisis, de un concierto al que fui, de una canción, de las cosas que quiero hacer, de lo que ya no puedo soportar.

No voy a hablar de eso. Hoy no.Por primera vez enfrento la muerte de un profesor.

Sergio Salinas (1942-2007).
Uno de los fundadores del Normandie, socio fundador del Cine Club Nexo.
Mi profesor de Cine Clásico.

El que me enseñó quiénes eran los Hermanos Lumiere, Melies, Griffith, Eisenstein... El que quería que viéramos La Pasión de Juana de Arco, visionado al que nadie llegó.
El que ayer nos hizo el visionado de El Ciudadano Kane. Nos hizo una cátedra de aproximadamente media hora y luego la vimos. Fue el último. El que siempre tenía un saludo, un gesto amable para nosotros. Para mí. Nos permitió faltar a su clase para grabar el plano secuencia y nos puso presentes en la lista, sin problema alguno.

Siempre me saludó con una sonrisa y un gesto amable con la mano. Los mismos gestos que ayer, no sé cuántas horas antes de su muerte, vi por última vez. Yo, en el primer piso conversando con Felipe, Tito, Natybell y Chío. Él en el tercero, conversando con alguien. Tenía un vaso (supongo que de café) y seguramente un cigarro. No me fijé. Lo miré, lo saludé con la mano y le sonreí. Y desde mi ubicación vi lo mismo hacia mí. Eran las 17 horas.

Nos iba a dar un trabajo del neorrealismo italiano, para el cual anoche formamos los grupos. El viernes tendríamos que llegar a la clase con los nombres listos para que él los anotara y nos diera las instrucciones.

Quería hacer una clase recuperativa en diciembre. Las autoridades del ICEI no se lo permitieron.

No sabía usar el dvd. Tagua o Simón lo ayudaban.

Me dio su sonrisa amable incluso el viernes pasado, cuando llegué atrasada a la prueba. Me indicó dónde sentarme. Yo quería otro puesto, pero obedecí.

La clase de este viernes iba a tratar sobre Alfred Hitchcock. A tres clases de terminar el semestre, el año, se fue.Y da pena por él, por lo joven que aún era, porque se fue del mundo tan de repente, por lo poco que mis compañeros y yo alcanzamos a compartir con él. Por lo mucho que nos enseñó en tan poco tiempo.

Incluso dan ganas de llorar las propias desgracias, que de alguna manera se relacionan con esta pena, porque hablan de la injusticia, de no entender, de preguntar por qué, de los errores cometidos, de los que ya no están, de querer cambiar algunas cosas y no poder hacerlo, de los estúpidos enojos, de la gente con la que me he peleado... porque se pueden ir en cualquier momento, la vida (tan frágil que es) nos los puede quitar y dejar más de una deuda pendiente. Creo y siento que el profesor Salinas murió sin dejar sus asuntos terminados. Quizás sí, quizás no... quién sabe. Quién sabe si dejó este mundo reconciliado con todos, satisfecho por lo que vivió, feliz o en el fondo arrastrando uno que otro dolor. Tal vez la muerte fue tan súbita que no le permitió hacer nada. Lamentablemente, imagino que así fue. Ni siquiera sé por qué me entristece tanto. Me enfrento a la muerte por primera vez. No sé hacerlo. Creo que nadie sabe; es algo que sólo a costa de lágrimas y el sentimiento de injusticia se aprende. También creo que Salinas debe estar con Eisenstein y Welles fumando y hablando de cine. Y eso es más bello, más importante que cualquier cosa, incluso que nuestra propia pena, las pruebas que quedaron sin corregir, las clases inconclusas, los asuntos que él no alcanzó a resolver. Culpa de la muerte fulminante. De las cosas, que así son. Nada más.

Hasta siempre, profesor.

Friday, October 26, 2007

Los vi volver



Muchas cosas después de anoche. El sueño, el cansancio, la felicidad, me tenían extenuada. Y desperté aún sin poder creerlo: ya fue, ya vi volver a Soda Stereo.
Qué me importa hacer fila 7 horas, si los esperé 8 años. Ocho años de conocerlos, de escuchar sus canciones a todo volumen imaginándolas en vivo, de conseguir como fuera discos como Nada Personal, Canción Animal o Chau Soda e incluso, en una época más primitiva (por ahí por el 2001), grabar los temas desde el programa Cuerdas Locales (de Radio Zero) en cassettes que aún conservo. Y cantarlos todo el día.

Sabía que el día de ayer marcaría mi vida, y que luego del concierto no volvería a ser la misma. En esto, claro está, juega un papel preponderante el tema de la espera, y quiero hacer un paralelo con el regreso de Los Prisioneros, en el 2001.

En el caso de Los Prisioneros, si bien lo agradecí mucho y fui feliz como nunca había sido ni he vuelto a ser, sé que lo hubiese valorado mucho más si la espera por verlos hubiese sido mayor. Es cierto que fueron casi dos años de infinito amor y de verdadero sufrimiento por amarlos tanto y no poder verlos tocar, sólo por ser chica y no haber nacido diez años antes. Lo valoré, lo disfruté, lo consolidé como el día más feliz de mi vida, una vida mayoritariamente plana y sin grandes emociones, donde la música le hace electroshock y la hace ser lo que realmente es: vida. Una que dan ganas de vivir. Sin embargo, sé que todo ese disfrute pudo ser mayor, si la espera hubiese sido igual de grande. Esto es lo que pasó en Soda, donde los años de fanatismo fueron recompensados con la realización de un sueño por el cual sufrí creyéndolo imposible.

Parece que diez años curan todo: transcurrido este plazo, Los Prisioneros y Soda Stereo decidieron reunirse y dar la oportunidad a sus fans de volverlos a ver juntos tocando las canciones que los marcaron. Los fans veteranos vuelven a maravillarse, y nosotros, los más jóvenes, podemos ver, escuchar y sentir lo que nuestra juventud nos impidió. Y realmente es la felicidad máxima.

¿Que en vivo no se escucha con todo el cuerpo? Insensatos, no me vengan con huevadas.

Pero hablemos del concierto. Entré al estadio, me vi en la cancha y después de eso, desfilaron momentos y situaciones: horas de espera bajo el sol, calor, cansancio, dolor de cuerpo. Todo esto prácticamente sin comer, y en compañía de amigas y amigos que iban a hacer realidad el mismo sueño. Empujones, el incidente con las entradas sin código de barras, que nos hizo perder nuestro lugar al principio de la fila y nos obligó a cambiarnos a la fila de la Entrada 16, la rebeldía de Natybell ante la fuerza policial, el agua que nos tiraron y que nos salvó del calor infernal y que nos hizo reír en más de una oportunidad, gente que se sentaba y que hacía que tuviéramos que apretarnos más aún, nuestras puteadas hacia ellos, extraídas directamente del léxico particular y privilegiado de nuestro querido Tito (Insensato!, Adefesio de mierda!, Variopintos!, etc), correr, perdernos, citar frases de Gustado en el DVD El Último Concierto... en fin, prepararnos para lo que vendría.

A las 21:00 en punto, Soda salió al escenario a reencontrarse con el público de Chile, que los recibió con euforia, con histeria, con pasión. Tanta que mi pequeño cuerpo y el de mi amiga estaban siendo realmente aplastados. Imágenes Retro y Texturas (tercera y cuarta canción, respectivamente) fueron un verdadero infierno, donde me faltaba el aire, no podía respirar, y sentí que me moriría ahogada allí mismo. Es cierto que en los días previos declaré: el 24 me voy a morir, muero por Soda, etc., pero éstos eran hipérboles que no debían ser tomados en serio. No tanto, por lo menos. Le tomé la mano y nos lanzamos a la lucha por sobrevivir: a empujones, "por favor" y diversas maniobras logramos salir de una cancha que se hacía eterna. Nos fuimos a la parte trasera de ésta, donde sí veíamos a la banda, y donde podíamos tomar grande bocanadas del aire que anteriormente nos fue negado.

Cómo explicarles lo que fue escuchar todas esas canciones, viéndolos a ellos en el escenario, viendo la increíble puesta en escena, dando fin a ocho años de espera. Mientras lo vivía seguía sin creerlo; debí empinarme varias veces para verlos y decir "Sí, conchetumadre, estoy viendo a Soda Stereo!". El "Bienvenidos al Juego" de Gustavo marcó el inicio del concierto con Juego de Seducción, y después de eso, pura emoción.

Podría seguir por largas líneas hablándoles de lo que fue ayer. De lo que significó bajarme de la micro y escuchar en la prueba de sonido el comienzo fue un Big Bang y fue caliente. Llegué justo al ensayo, directo desde el ICEI, donde le dejé mi trabajo a un compañero y no me importó la clase de la Scherson. De los solos de guitarra de Gustavo, de la noche larga, del cumplimiento del sueño. Pero creo que se entiende. Todos en las mismas, todos felices. Con distintas expresiones, pero todos igual: unos bailando hasta prácticamente quedar tirados (léase: yo), gritando su amor por la banda (léase: yo), cantando absolutamente todos los temas (léase: yo), o simplemente sonriendo. Así es como vi a un tipo que estaba un poco más atrás de mí, a quien no vi cantar tema alguno, pero sí vi en su boca una sonrisa de oreja a oreja que nos reflejaba a todos.

Es verdad que faltaron temas vitales como Canción Animal, Ella usó mi Cabeza como un Revólver, Luna Roja o El Rito. Y es una ausencia que me duele, pero que (tengo fe en ello) algún día será compensada.

Quienes digan que el público no se prendió, mienten. Qué querían que hiciéramos? Saltamos y sí nos prendimos, luchando contra el agotamiento de horas de espera y calor, de la sed y del hambre que la música, con sus poderes curativos, mitigó. La música, que tantas veces me ha salvado la vida, me ayudó a olvidar estos pequeños dolores.

Qué lejano está el día en que supe que volvían Los Tres. "Ahora falta Soda", pensé. Y descarté este pensamiento, por considerarlo excesivamente soñador. Y mírenme ahora, feliz a más no poder.


SETLIST SODA STEREO- CHILE- 24 DE OCTUBRE:


- Juego de seducción (1985).
- Tele-k (1984).
- Imágenes retro (1985).
- Texturas (1992).
- Hombre al agua (1990).
- En la ciudad de la furia (1988).
- Pic nic en el 4° B (1988).
- Zoom (1995).
- Cuando pase el temblor (1985).
- Caja negra (1986).
- Trátame suavemente (1984).
- Signos (1986).
- Sobredosis de TV (1984).
- Danza rota (1985).
- Persiana americana (1986).
- Fue (1992).
- En remolinos (1992).
- Primavera 0 (1992).
- No existes (1986).
- Sueles dejarme solo (1990).
- (En) El séptimo día (1990).
- Un millón de años luz (1990).
- De música ligera (1990).
- Disco eterno (1995).
- Cae el sol (1990).
- Prófugos (1986).
- Zona de promesas (1994).
- Nada personal (1985).



Sunday, October 21, 2007

Conocer a Fran Valenzuela



Miren la foto, y no reparen en mi cara de cretina, porque es pura felicidad.
Ahí estoy con Fran Valenzuela! Sí, mi amada y adorada Fran Valenzuela, la autora de las canciones que ando cantando todo el día y donde quiera que voy, la que con Peces marcó un antes y un después en mí, a la que admiro y encuentro increíblemente hermosa, y la mejor...

Todo fue así: estábamos en la tocata de De Saloon, y la Dani me dice: Oye ahí está Fran... es ella, verdad? Y yo miré... y... oh, era ella! y vimos que iba a bajar (estaba en el segundo piso), y corrimos a alcanzarla. La saludamos (la abracé), y juro que no sabía cómo empezar a hablarle. Cuando logré decirle algo, fue un: Fran, no sé qué decir... lo típico: amo tu música... Y me dijo algo como Oh, qué linda y me tocó el brazo, y yo juro que moría, no lo podía creer. Y también le dije que cuando escuché Peces morí, y que luego con el resto de los temas terminé de amarla, que me identificaban todos los temas, etc... en realidad no recuerdo bien, es que estaba tan feliz que simplemente decía cosas, y Fran nos miraba y sonreía, y la Dani y yo nos sacamos fotos, y... ah, es tan maravillosa! Y nos dijo que la fuéramos a ver en vivo, y nos dio las gracias...


Y obviamente mencioné a la Romix. Le dije: Pucha, una amiga no vino... y Fran te juro que te amamos. Y ella solo daba las gracias... es tan linda!


Todo lo de arriba son las palabras de una pendeja muy feliz. Eufórica.
¿Es para tanto?

Thursday, July 05, 2007

Verte volver, Soda

Resulta que hoy tuve un día pésimo, horrible, de esos definitivamente olvidables porque fueron tan malos que acordarse de ellos en veinte años más hará que duelan igual que la primera vez.


En fin.

En un día tan malo como hoy, sólo puedo tratar de pensar en cosas que me alegren. Y esta es una de ellas, que me pone eufórica y que... oh, aún no lo puedo creer! El título lo dice todo: ver volver a Soda Stereo.





Desde los 12 años que sueño con esto, y no fue desde antes porque nadie me inculcó el amor a Cerati, Bossio y Alberti. Tuve que descubrirlos, conseguir su música y amarlos yo sola. Y tal.

El asunto es que vuelven, y yo estaré allí! Ayer, por milagro, conseguí mi entrada para cancha. Costaba $21000, pero como a veces suelo tener un poco de suerte, la compré con el 20% de descuento para clientes del club Movistar, porque conocí a dos tipos en la fila, y uno de ellos me prestó su tarjeta. Bacán, me ahorré como cinco lucas. Y por supuesto que iré con la Romix, siii!

De más que no están ni ahí con ser amigos ni estar en la buena onda, ni nada. Si es o no así, filo. Van a volver a tocar! Tienen idea de lo que eso significa para quienes nunca pudimos verlos en vivo, y tuvimos que conformarnos con verlos en video o escuchar El Último Concierto? Sólo por esa oportunidad se merecen que uno suelte las veinte lucas, y lo haga con gusto. Cosas así marcan la vida... y no puedo evitar compararlo con el regreso de Los Prisioneros, hecho que hasta el día de hoy recuerdo como lo mejor que me ha pasado en la vida. Verlos volver... es más de lo que nunca hubiera soñado.

Aunque se rían lo digo: antes de ver regresar a mis amados Prisioneros, me apenaba demasiado saber que nunca los vería sobre un escenario. Y todo por haber nacido en el año en que nací. Puta, ?por qué no me trajeron al mundo unos diez años antes? Pero luego, como todos sabemos, esto cambió.
Con Soda pasa lo mismo.

Yo sentía que podían volver. No es que haya tenido una visión cuática ni nada, pero cuando con la Pacza hablábamos de música (echo tanto de menos esas conversas, lo juro), y comentábamos lo maravilloso que era poder ver tocar a nuestros ídolos Prisioneros, decíamos "si se juntara Soda, sería lo máximo". Y como se veía tan improbable, nos daba lata. Pero yo más de una vez dije: "si se juntaron los Prisioneros, se junta cualquier grupo". Y ya ven.

Ahora estoy escuchando Planeador, e imagino el Estadio Nacional repleto, todos cantando, con antorchas, los rulos de Gustavo... y consigo alegrarme.

Tuesday, June 26, 2007

Ahora que me vino el Arrepentimiento


"Perfecto. Espero mi libro, tal como te lo pasé. Si lo leíste, bacán, y si no.. allá tú. Que estés bien, fue un gusto y un disgusto.. fui feliz. Y eso. Adiós".


Esas fueron mis últimas palabras. Y ni siquiera dichas, sino que escritas. Todo vía msn.
Y como respuesta recibí un "ves que son tus mismas actitudes... las más raras". No contesté.

Me tengo que reír? Todavía me lo pregunto.

Ya ha pasado más de un mes desde esa conversación (la última), y yo hablo de esto ahora. Siempre haciendo las cosas con atraso, nunca cuando corresponde. Sé que debí hacerlo antes, pero también sé que no era el momento, porque ahora recién me vino el arrepentimiento.

En cuatro meses pueden pasar muchas cosas. Se dicen muchas cosas, también. Unos cuantos meses y el comienzo, auge, crisis y lamentable final de un proyecto histórico por el que lo dejé todo. Todo en conversaciones, en decirse cosas; todo lindo, y sonrisitas y besitos, secretitos y tonteras varias. Luego, los reproches, las culpas... y después, las palabras que ya leyeron. Pero no se trataba sólo de lo que hablábamos, porque todo lo dicho tenía como base un hecho: un encuentro, un mensaje, un mail. Y no sólo eran palabras. La oferta incluía canciones, videos, cartas y fotos. Todos eran regalos que todavía no se me olvidan y que no pienso olvidar, para evitar futuras estafas.

Los "holas" eran lo mejor. Las despedidas, lo más doloroso.
Y luego, después de ese llanto patético pero necesario que todavía me avergüenza, un "no me quiero juntar contigo, y punto", y mi bloqueo mental, vino el adiós. Y sé que no tenía que ser así; el guión indicaba otra cosa. Pero no dependía de mí. Yo sí dije mis líneas correctamente.

Llevo varios días pensando en esas conversaciones, acordándome, decidiéndome a contarlo aquí. Y ahora que me vino el arrepentimiento, me largué a escribir.

No he dicho de qué me arrepiento. Ahora lo hago:

Me arrepiento de haber apostado.
Me arrepiento de habérmela jugado así no más, a ciegas. Sin pensar.
Me faltó desconfiar un poco.
Y lo peor de todo es que me arrepiento porque yo tenía un... un algo. Un algo al que le decía Príncipe y él me decía Princesa, y estábamos bien, y lo nuestro hubiese sido algo genial. Pero no. Yo me la jugué mal, y lo dejé. Lo dejé por confiar (próximamente me referiré a este tema, que merece análisis aparte tiene banda sonora aparte y es un error aparte).

No puedo decir que no queda nada que decir.
Sí hay cosas que no dije, pero no sé si venga al caso. Todo indica que no.
Yo me quedé con lo dicho en todo ese tiempo.
Y lo bueno, paradójicamente, no hace bien.
Pero tampoco mal.

Friday, June 22, 2007

Si la Educación se Privatiza, la Chile se organiza!


Ya.
Se baja la toma.
No me quedé, mala volá. No pude, quise y no me dejaron.
Qué rabia, qué lata pero en fin. Así es, y yo tuve que conformarme con ser una participante part time. Me demoré en ir (fuerza mayor, trabajos, falta de tiempo), pero cuando comencé a hacerlo, costó sacarme de ahí! Se me podía ver a la salida del metro, en el frontis, macheteando (porque los chicos necesitaban comer), conversando con la gente que espontáneamente se me acercaba, hablando de los problemas de la u, sacando fotos, etc.



Qué lindo, increíble, sobrecogedor, es ver la fe que tiene en nosotros la gente. Esto lo he dicho muchas veces en mi fotolog, pero es que es impresionante! Si ustedes vieran... es que tienen que vivirlo! Piensen en esto: estar macheteando y que la gente se acercara a dar el aporte (abundante o sencillo, da igual), y que a esto agregaran una sonrisa y un "que les vaya bien", "sigan adelante cabros", "sigan luchando", "para que terminen con tantos abusos" "luchen harto, que nosotros no podemos" (una abuelita me dijo eso y yo... todavía me acuerdo y me emociono), en fin, diversas críticas hacia el sistema imperante, hacia el gobierno, hacia la dictadura, hacia todos los abusos y las injusticias. Todo en pro de las reivindicaciones. Eran abuelitos y abuelitas, ex alumnos de la Chile, gente cuyos hijos o sobrinos estudian en la Casa de Bello, uno que otro pingüino, otros universitarios, etc. Gente que tiene esperanzas en los estudiantes de este país, y que con sus monedas, o simplemente con esos comentarios alentadores nos lo manifestaban, y nos daban ánimo, le daban sentido a estar de repente congelándonos ahí afuera, a la lucha por ese petitorio penca de la FECh, que dentro de todo lo mula que era, costó tanto ganar. Algunos nos abrazaban! a eso llegaba la buena onda... puta, es tan heavy que me cuesta encontrar las palabras! simplemente... hermoso! y es una lección de que la gente no está tan dormida... que se puede despertar, que podemos hacer cosas. Y también uno se da cuenta de que no puede fallar. Y de que hay que seguir adelante, a pesar de todo.




Saludos para toda la gente a la que pude conocer gracias a esto: a FUR (Camilo, Paloma, Felipe, Mario, Daniel, Chío, Feibian, Cata, Franco), a quienes a veces saludaba, pero nunca había conversado con ellos. Gracias por el aguante, la fuerza, la buena onda, por ser tan simpáticos conmigo, por la recepción, etc. Saludos también a Jesús de Cartagua, a quien vi pasar el viernes pasado por el frontis junto a Daniel (de quinto de periodismo) y se acercaron a conversar, a Bachi, a los de segundo (Irma, Cata, David... muchos pa nombrarlos!), y a los mechones de Cine que estuvimos ahí aperrando y sacando la cara, haciendo ruido, animando a la gente, pidiendo plata, informando, etc: Pancha, Cele, Jitmeiquer, Feibian (de nuevo), Raúl, Tutu, y a todos los que aparecieron incidentalmente, pero aparecieron al fin y al cabo, y aportaron un granito de arena ^^




Y ya saben, gente.


Por nuestra universidad, por nosotros mismos, por la esperanzas que nos tienen y que nosotros tenemos... no hay que dejarse vencer.


Y pronto la Alameda volverá a ser prendida y animada con la música, los lienzos y las conversaciones de los Hijos de Bello que no se resignan a ver su Universidad vendida y privada.


165 años de historia no se pueden ir a una empresa!

Y eso no va a pasar, porque ahí estaremos nosotros, listos para impedirlo.

He dicho.-




Wednesday, May 30, 2007

Ahí Fuimos (o Cómo me fue viendo a Cerati- 16/mayo/2007)


Vi en vivo a Cerati el sábado pasado, y aún no lo puedo creer.

Cuando empezó Artefacto, el primer tema que tocó... guau... todos cantando "dame algo dulce, nena...", fue increíble! El segundo fue La Excepción, y claro, todos saltando, cantando, vueltos monos. Era genial ver todo eso desde mi lugar en platea baja... y sentirlo también, por supuesto. Y fue genial.




Vinieron otros temas... de Soda: Nuestra Fe, Juego de Seducción (y toooda la Arena gritando "eh, eh, eh!" mano arriba), una aclamadísima Té para Tres y Prófugos. Con esta última... simplemente morí...


Otros temas fueron Me quedo aquí, Lago en el cielo, Adiós, Crimen (Pía, mátate... tantas cosas en esas canciones), Caravana, Bomba de Tiempo, Cosas Imposibles, Medium, Karaoke, Pulsar... y otras que no recuerdo, quizás por estar demasiado babosa mirando sus rulos perfectos y su chaqueta increíble.

Finalmente, el cierre fue con Jugo de Luna, que incluyó un nuevo solo espectacular de la guitarra de Gustavo.

Aún no lo creo... ya dije eso, cierto?

Sunday, May 20, 2007

De Saloon / 12 de Mayo (una semana después)






Previa
beber, gente, cínicos saludos, risas, un frío de puchamadre, el mal olor del Mapocho, conversación, miradas, abrazos, pasto mojado.


Afuera
Sinceridad, reproches, confesiones. Llanto. Quédate.


Adentro
"Pero si no se va a ir...", me dijo una acomodadora del teatro.
"Se fue para siempre", le respondí.
Sentarme al lado de la Romix.
Sus abrazos, contarle todo, su atención y consuelo.
Llorar, llorar y llorar.

Tocata
Partieron con Abrázame.
Llorar, llorar, y llorar.
Ganas, Animal, Verdad.
Voy a abrazar a Felipebunkerito.
Baño. Mi cara hinchada.
Quítame los ojos... yo, mal.
Te mueres... yo, mal.
Hazme algo: mensaje de texto con un "miénteme, muérdeme tal vez".
Fue el último de la vida.
Quédate, "el dolor otra vez no para de crecer", y "no puede existir un final que sea así"...
Morder & si te lloré hasta no sentir
Fue una catarsis más que necesaria.
La última.
Me saqué un peso de encima.
Fin.

Afuera (de nuevo)
Mis amigas que me abrazan.
Se acercó y le di la espalda.
Conversaciones, saludar a gente, mirar sin disimulo, un frío de puchamadre, mi cara es un desastre.
Ellos se van.
Me despido. Última vez.
Luego, nosotros nos vamos.
Y eso fue todo.

Thursday, April 26, 2007

Elegancia Interior


En El Diario de Bridget Jones (el libro), cada vez que Bridget fracasaba por enésima vez, pensaba "elegancia interior, elegancia interior". Creo que ella lo habia leído de otro libro, y lo tenía como filosofía de vida. Por eso no se dejaba vencer, y trataba de ser mejor siempre. Mas pulcra, quizás. Elegante, la expresión lo dice!

Digo esto porque me he sorprendido pensandolo para darme fuerzas y seguir adelante, aunque todo haya terminado mal para mí, y aunque ellos hablen, vuelvan, se abracen y esté todo perfecto para ellos.

Elegancia Interior, es la única manera que encuentro para salir bien parada de todo esto. Jorge González dice que en situaciones así, el amante es siempre el perjudicado y al final siempre se queda solo: el que está al medio está entre dos personas, el engañado tiene algo por qué luchar, el que engaña se siente más deseado. Y el "otro" queda fuera.

Soy una niña fuerte. No voy a llorar.
No esta vez.
El otro dia dije lo mismo y no lo logré. Fui débil de nuevo.
No ahora, en serio.

Creo que le haré caso a Casanova. Voy a cantar el mantra Hare Krishna, y en una de esas me cambia la vida.

Sunday, February 25, 2007

Decir "Chao"

Yo creo que estar a punto de decir Chao es como... estar al borde de una piscina, y no saber si tirarse o no. ¿Digo Chao, o no? Esa es la duda. Y creo que esta viene porque existe la esperanza de que las cosas mejoren. Entonces, que pasa si digo Chao, y después es demasiado tarde, y me doy cuenta de que no debí decir Chao, y mantenerme de pie, porque aún habían posibilidades de que todo se salvara?

Creo también que lo unico que me impide decir Chao es, precisamente, la esperanza, y la duda de "estaré haciendo lo correcto o no?" Y eso, por lo que veo, el tiempo lo dirá. Yo ahora no sé nada. Y escucho Colores Santos, y es como si esa canción la hubiera hecho yo. Y sigo sin saber si decir Chao en este mismo momento, o esperar (mejor dicho, seguir esperando) una llamada, una junta... en fin, una señal.

Evidencias me sobran para decir Chao, y para siempre. (casi) Todo me lo indica. Me lo aconsejan, yo misma lo noto. Entonces? Por qué no lo hago?

Ojalá supiera por qué.

Saturday, December 16, 2006

El Futuro no existe

"Yo no existo en el mañana
yo no existo en el ayer
yo no lloro por lo que vendrá
no me sirve lo que fue.
Este dia es lo que tengo
y se llama HOY"

("El futuro se fue"- Jorge González)


Suena bien.
Pero... cómo? cómo, si estoy confundida, si tengo que elegir qué haré con mi vida siendo tan joven (17 años! ¿alguien sabe qué hará durante todo lo que viva a esta edad? ¿Cuántos no se equivocan?). Ahora todo es pensar en el futuro, el futuro... el puto futuro! Y si les digo que eso no existe, que vivimos pensando en "el futuro", y viviendo por él, sin alcanzarlo nunca, ¿qué pasa? No, el futuro no existe. Sólo está el ahora, el presente. No me engaño, hay que ser precavidos, y tarde o temprano este sistema me hará desear la casita perfecta con esposo, hijos, empleada y jardinero. Y mucha plata, también. Eso es ocuparse del "futuro". Perfecto, eso no está mal. Yo critico a los que se desviven por "lo que vendrá", y dejan huir la juventud, la vida misma, y cuando se dan cuenta ya están arrugados, ajados. Y solos, tal vez.

Es por esto que hago el llamado a vivir el ahora, vivir como queremos, y soñar siempre. Sé que hay un sistema que nos quiere comer, que nos quiere hacer ceder... pero no es tan difícil. Hay gente que lo ha logrado, y ha sido feliz. Y también conozco gente que ha sido muy desgraciada... y la conozco de cerca...

Todo este texto febril está motivado por la PSU (lunes y martes... me da rabia, me molesta que exista, me carga lo excluyente que es, el daño que hace), y por todo lo que implica ésta: las esperanzas de los familiares, los propios sueños, la decisión de qué hacer... todo! Ahora, resulta que estoy confundida.

Cuando no son mis emociones, es el futuro.
Sí, ese mismo:
EL QUE NO EXISTE.
El que funó
El que se fue...